Una llamada telefónica interrumpió su “meditación”. Utilizo el término entre comillas porque aquella práctica rutinaria no era más que una dosis de veinte minutos diarios de frustración. Llevaba meses intentándolo, nadie podía acusarla de falta de fuerza de voluntad, pero no podía vislumbrarse ningún tipo de progreso. Se sentaba en una incómoda y forzada posición […]

melalui Meditando — Tagirrelatos

Iklan